FIA avanza en su plan de regreso a los motores V8 para la Fórmula 1 de 2029
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ha encendido una nueva esperanza en el mundo de la Fórmula 1 al anunciar un posible regreso de los motores V8 de aspiración natural para la temporada de 2029. La idea, presentada en una ronda de entrevistas con medios especializados como Planet F1, busca simplificar y reducir los costos del actual motor híbrido V6 turbo, además de recuperar una sonoridad nostálgica para los aficionados.
En conversación con Planet F1, Ben Sulayem fue contundente: “¿El V8… sucede? Sí, con los equipos ahora, soy muy optimista. Es el camino correcto, tanto para sostener el negocio como para devolver emoción al deporte”. El dirigente destacó que los fabricantes ya producen V8 de manera habitual, lo cual facilita el cambio, y que el coste de desarrollo y fabricación de los actuales motores ha escalado hasta cifras cercanas a 200 millones de dólares y entre 1,8 y 2,1 millones por unidad.
El argumento económico fue uno de los pilares de su razonamiento: “¿Cuánto se ahorraría? El objetivo es más del 50 % en todo”, afirmó. Asimismo, destacó las ventajas en términos de peso —un V8 sería entre 90 y 100 kg más liviano— y la posibilidad de compensar con mejoras de seguridad . La ligereza del motor, según Ben Sulayem, permitiría además que los coches fueran más pequeños y atractivos, y afinar el sonido, un factor emocional no menor.
El presidente de la FIA insistió en que la transición requiere una investigación cuidadosa. Aunque los motores V10 fueron los reyes hasta 2005 y los V8 dominaron de 2006 a 2013, en febrero ya se abrió el debate dentro de la Comisión de la F1 para evaluar alternativas al complejo sistema híbrido actual . Una de las principales motivaciones fue que, con el uso creciente de combustibles sostenibles, la gran dependencia eléctrica actual puede no ser tan indispensable como se pensaba inicialmente.
Respecto al calendario, Ben Sulayem admitió que no se trata de un cambio inmediato: “Necesitamos al menos tres años”. Por eso, aunque la reforma de los motores híbridos para 2026 ya está diseñada, la introducción de un V8 aspirado podría materializarse en 2029, siempre y cuando se superen los retos técnicos y económicos, incluyendo el coste del combustible, la caja de cambios o la transmisión.
Ben Sulayem añadió que el objetivo va más allá del motor. Se trata de “sostener el negocio” de los equipos, en particular los de menor presupuesto, que ya no pueden costear el desarrollo multimillonario de las actuales unidades. Según él, la simplificación técnica queda incluso por encima del reto mediático o espectacular: el motor V8 es, de entrada, una medida para garantizar la viabilidad económica del deporte .
Otro impacto esperado sería el emocional. La nueva categoría de motores aspirados prometía recuperar una sonoridad antigua, más potente y reconocible, que tanto aplaudían los aficionados en la era prepandémica. Ben Sulayem recalcó que “el sonido también lo vas a tener”, una frase que resume la apuesta por lo emocional además de lo técnico .
En medio de estos anuncios, el mandatario también reiteró que, si bien la FIA sigue abierta a ampliar el número de equipos —se menciona la posibilidad de un equipo chino—, cualquier incorporación debe sumar valor real, no solo ocupar un hueco en la parrilla. Además, destacó que la entrada de General Motors mediante Cadillac en la próxima temporada demuestra que el modelo híbrido seguirá vigente mientras se prepara esta transición estructural .
El impulso de Ben Sulayem hacia un posible regreso de los V8 es, sin duda, una de las apuestas más ambiciosas en la evolución moderna de la F1. Si las conversaciones continúan en los próximos meses, 2029 podría marcar el comienzo de una nueva era, con motores más ligeros, menos costosos, sonoros y sostenibles.
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