Post Carrera GP de Austria | Norris domina, McLaren contiene el fuego interno y Antonelli ‘despeina’ a Verstappen.
Conocimos durante el fin de semana la gran noticia de que el GP de Austria celebrado en el Red Bull Ring seguirá en la agenda del “Gran Circo” hasta 2041. En un calendario cada vez más repleto de circuitos urbanos e insulsos, poder conservar un gran premio con la historia e idiosincrasia que atesora el trazado austriaco es una gran noticia para todos los amantes del motor, he de reconocer estimados lectores que ver rodar a estos monoplazas por el bucólico paisaje de la región de Estiria me supone un gran deleite.
Este post carrera del GP de Austria se convierte en una referencia clave para entender la evolución de los pilotos y equipos.
Este fin de semana volvió a ofrecer una carrera con todos los ingredientes: lucha por el liderato, estrategias tanto acertadas como cuestionables, incidentes inesperados y un podio que, aunque lógico por nombres, se cocinó de forma imprevisible. Lando Norris consiguió una victoria sólida, de esas que reivindican su estatus en la parrilla después de la desafortunada maniobra en Canadá. Pero lo que ocurrió detrás fue tan intenso como digno de análisis, todo en el post carrera del GP de Austria.
Antonelli-Verstappen: ¿descaro o incidente de carrera?
Uno de los momentos más señalados del día fue nada más apagarse los semáforos, el toque entre Kimi Antonelli y Max Verstappen en la frenada de la curva 3. El joven talento de Mercedes trató de manera demasiado optimista ganar posiciones en la salida provocando el toque con Verstappen que no pudo hacer nada para esquivarlo, viendo la repetición parece complicado pensar que solo se llevase un coche por delante como acabó sucediendo finalmente.
Lo sorprendente fue la reacción de Max. Lejos de su habitual tono ácido, el neerlandés se lo tomó con sorprendente deportividad. Quizá consciente de que él mismo fue joven y demasiado combativo audaz alguna vez, o quizá sabedor de que hoy no tenía ritmo para pelear por el triunfo.
Duelo fratricida en McLaren… y cómo evitar el desastre
En McLaren saltaron las alarmas durante la primera mitad de carrera cuando Oscar Piastri comenzó a presionar con insistencia a su compañero Norris. El australiano se mostró agresivo, especialmente en las curvas 3 y 4, donde por momentos pareció que el choque era inevitable. En el muro de Woking no tardaron en reaccionar: mandaron a Lando a boxes de forma estratégica para separar a sus dos pilotos y evitar males mayores.
Una decisión que, con el paso de las vueltas, se demostró acertada. Norris volvió a pista sin tráfico, consolidó el liderato y gestionó a la perfección sus neumáticos, sin verse afectado ni por undercuts ni por el tráfico de doblados. Victoria más que merecida en el GP de Austria para el británico, que sigue dando pasos firmes hacia cotas más altas.
Donde no llega el coche, llega Fernando
En un fin de semana donde el Aston Martin volvió a evidenciar sus carencias, Fernando Alonso sacó petróleo de la nada. El asturiano alargó su primera parada aprovechando el ritmo constante de Liam Lawson, con quien rodó gran parte del primer stint. La jugada le permitió escalar posiciones y colocarse en una situación de carrera más favorable.
Lo mejor vino en la parte final: Alonso supo jugar con inteligencia la situación de los doblados. Con Bortoleto presionando por detrás, el bicampeón gestionó a la prefección ser doblado por la cabeza de carrera para mantener a su pupilo brasileño a raya. Quizás si Bortoleto hubiese sido un poco más agresivo a la hora de enseñar el alerón delantero a Fernando en las primeras oprtunidades que tuvo quizás el resultado hubiese sido otro.
En una carrera sin alardes ni flashes, el piloto asturiano volvió a sumar puntos con una de esas actuaciones invisibles pero valiosas como él mismo denomina a este tipo de actuaciones. Seguro que espera con ilusión un escenario más favorable para su monoplaza para volver a mostrarnos una vez más su talento. Veremos qué tiene preparado Aston Martin para la carrera de casa.
Alpine, de promesa a drama
Si en algún box hubo decepción hoy, ese fue el de Alpine. El doble abandono de Williams (ambos por problemas mecánicos) abría la puerta a rascar puntos, pero ni por esas. Especialmente doloroso fue el hundimiento de Pierre Gasly. El francés apostó por el neumático blando al inicio, pero la degradación fue brutal, obligándole a una estrategia improvisada que no funcionó. Su compañero Franco Colapinto tampoco corrió mejor fortuna: su GP de Austria quedó marcado por el toque con Tsunoda que le hizo perder un tiempo precioso.
Es triste la situación de Alpine, un equipo histórico desnortado, con problemas económicos y en venta después de que su máximo valedor e impulsor Luca de Meo, CEO del grupo Renault, lo haya dejado abandonado a su suerte. De aquellos tiempos gloriosos en los que eran protagonistas del “Gran Circo” solo queda Briatore y el color azul de su monoplaza.
Kick Sauber y Ferrari: dos sonrisas, diferentes motivos
En el otro extremo, Kick Sauber dejó una de las notas positivas del fin de semana. Tanto Bortoleto como Hulkenberg firmaron un GP de Austria muy sólido, sin errores, beneficiándose de los incidentes ajenos y mostrando que la mejora de rendimiento del monoplaza no es flor de un día. Esta pareja de pilotos es sin duda una de las más sólidas de la parrilla, mezclando experiencia y juventud, un mix que difícilmente fracasa.
Ferrari, por su parte, cerró un domingo muy productivo. El tercer puesto de Leclerc y el cuarto de Hamilton suponen un gran botín, especialmente en un circuito donde los McLaren estuvieron claramente por delante. Buenas estrategias, sin errores, y rentabilizando al máximo la jornada. Cabe destacar las grandes actuaciones en las paradas del equipo Ferrari, otra vez estando ligeramente por encima de los dos segundos en cada parada. Cuando no se puede ganar, esto es lo más parecido.
Y mientras tanto, en Red Bull…
Helmut Marko no tuvo su mejor GP de Austria, corriendo en casa. Verstappen se vio envuelto en un incidente, y Tsunoda volvió a protagonizar otra mala carrera. Si tuviese la oportunidad de darle mi opinión le propondría al veterano piloto alemán de Sauber. Quizás el directivo austriaco ya podría estar hojeando diferentes alternativas porque la continuidad de ambos pilotos es incierta. Vuelven a aflorar los rumores de una posible marcha de Verstappen a Mercedes. Veremos qué nos depara la temporada. El análisis del post carrera GP de Austria nos deja lecciones valiosas sobre la estrategia de equipos.
Como conclusión: Norris salió reforzado, McLaren respiró aliviado, Alonso volvió a sumar con oficio y Ferrari sacó un gran botín.
Puedes ver los resultados del GP de Austria; o desde la página oficial de la Fórmula 1.
Muchas gracias por llegar hasta aquí.
Un saludo,
Pablo Escalera
